¿Prohibición del manos libres? la polémica está servida
A los conductores nos da a menudo la sensación que siempre nos intentan “prohibir” cosas. Primero fue el alcohol (afortunadamente para todos), luego las reducciones de velocidad y ayer nos encontramos en las noticias con un factor mucho más polémico: la prohibición del manos libres.
¿Y por qué esta polémica? Muchos se plantean, quizás no sin cierta razón, que hablar por el móvil a través de un dispositivo manos libres no difiere en exceso de hablar con un acompañante, pero no es así. Principalmente, porque nuestro interlocutor a la otra banda de las ondas no sabe dónde estamos ni qué peligro supone para nosotros el estar hablando (sin 100% de concentración al volante) y, por otra parte, porque un acompañante de carne y huesos es consciente de cuándo callar si ve un supuesto conflicto en carretera y permitir más atención al conductor y, además, suele suponer una atención adicional auxiliar a la del conductor.
La controversia la provocó ayer cuando en las noticias se anunció que en EEUU, la Comisión Nacional de Seguridad en el Transporte ha recomendado esta misma semana prohibir a los conductores de usar teléfonos móviles y otros aparatos electrónicos, excepto en casos de emergencias.
Aunque dicha recomendación no es vinculante legalmente, sí que tiene mucho peso y son muchos los legisladores que suelen tenerlas en cuenta. Además, el uso de dispositivos manos libres también se incluye en la prohibición.
¿Y por qué ahora dicha determinación? Normalmente, casos extremos suelen llevar a decisiones extremas (como a muchos les parecerá esta de prohibir hablar por el móvil). En este caso, no fue menos, y es que un accidente ocurrido el año pasado en una autopista del estado de Misuri tuvo lugar después que su conductor, de 19 años de edad, enviara y recibiera once mensajes de texto en los once minutos previos a la colisión.
Por lo visto, el caso de este joven no es el único, y es que si nos dedicamos a echarle un vistazo a Youtube con las palabras clave de la polémica, no tardamos en ver vídeos como el que exponemos a continuación, donde un conductor de autobús transportando a gente va mandando mensajes por el móvil… hasta que impacta contra una hilera de coches parados en una retención
Más allá del exagerado e imprudente mal uso que ciertos conductores den a los móviles, la verdad es que el teléfono móvil es un factor importante de distracción para el conductor, aunque sea hablando a través del manos libres.
Aunque nos parezca imposible, el peligro de accidente cuando se uso el móvil mientras conducimos es cuatro veces mayor que si no se utiliza, pudiendo llegar a ser comparable al riesgo de conducir con una tasa de alcohol de 1g/litro de sangre, según indican los manuales de conductor distribuidos por las autoescuelas.
Así pues, entre las consecuencias de hablar por el móvil al volante, encontramos: problemas de atención, aumento de infracciones (podemos dejar de percibir hasta el 50% de las señales de tráfico y se calculan peor las distancias), dificultad para mantener una velocidad adecuada (aunque muchos pensaréis ahora que eso está solucionada con el control cruise…) y posible desorientación debido a la distracción, que puede desencadenar en un exceso de velocidad para recuperar el tiempo perdido.
Finalizamos recordando que, a fecha de hoy, los dispositivos manos libres están permitidos en España pero eso no significa que no mengüen nuestra atención, al igual que puede hacerlo un navegador GPS o fumar o comer mientras conducimos.
Desde RekordMotor, recomendamos limitar las llamadas a las inmediatamente más necesarias o urgentes y esperarse a hacer paradas de descanso para uso nuestro móvil.



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